La aparición de los mocasines y su evolución

Dentro del mundo de los accesorios quizás los más fascinantes son los zapatos, ya que dicen mucho de la persona que los lleva. ¿Quieres conocer la personalidad de alguien?, mira sus zapatos.

Hoy vamos a dar algunos detalles de la historia de los mocasines.

Este versátil zapato fue fabricado por primera vez en los Estados Unidos por Bass en los años treinta, llamándolos Weejuns. Para hacerlos se inspiró en los de los nativos americanos y en los usados por los ganaderos de Noruega. Se trataba de unos zapatos cómodos, sin cordones que pronto se hicieron muy populares en Estados Unidos y más tarde en todo el mundo, cuando saltaron a Europa de la mano de las principales casas de moda.

En principio eran considerados unos zapatos informales, incluso había quien pensaba que eran como pantuflas. Pero gracias a la comodidad de no tener que atar y desatar cordones, pronto los hombres empezaron a usarlos masivamente.

Las casas de moda italianas adoptaron el modelo creando su propia versión. Unos zapatos comodísimos, fabricados en pieles más suaves y adaptables y con detalles como hebillas o borlas.

Durante los años setenta los mocasines fueron el zapato escolar por excelencia en EEUU, tanto para hombre como para mujeres. Esto hizo que, aunque nacieron para el uso masculino, gracias a algunas celebrities del momento, como Audrey Hepburn y Grace Kelly  que los usaban, los mocasines se convirtieron en el zapato plano de todas las mujeres.

Ya en los años ochenta, Michael Jackson los eligió como sus zapatos para bailar, con calcetines blancos, su famoso «Billie Jean» en su actuación televisiva en el vigésimo quinto aniversario del sello Motown, creando un icono cultural.

Cada temporada, los mocasines aparecen en las nuevas colecciones y, aunque siempre se han asociado al estilo preppy (pijo y clásico), hoy son tendencia tanto para hombre como para mujer.